La Obesidad y los efectos del Ejercicio Físico
El ejercicio físico se ha convertido hoy en día en un fármaco natural para la Medicina Preventiva, ya que tiene gran incidencia especialmente en patologías de tipo metabólicas y se prescribe la práctica de este para mejorar nuestra calidad de vida.
Una de las patologías que avanza a pasos agigantados no tan solo en adultos, sino en especial lo vemos en adolescentes y en niños es la Obesidad.
La obesidad es un trastorno por exceso de grasa corporal que cada vez está siendo más frecuente en el mundo entero y afecta a todos por igual; no distingue estratos socioeconómicos, sexo, edad, etc. La inactividad física es bien una consecuencia y no causa de esta patología; ya que bajos niveles de actividad física están asociados a un aumento de riesgos de obesidad.
Es un factor de riesgo conocido para enfermedades crónicas como enfermedades cardíacas, diabetes, hipertensión arterial, ictus y algunas formas de cáncer. La evidencia sugiere que se trata de una enfermedad con origen multifactorial: genético, ambiental, psicológico entre otros. Se caracteriza por la acumulación excesiva de grasa en el cuerpo, hipertrofia general del tejido adiposo.
Es una enfermedad crónica originada por muchas causas y con numerosas complicaciones, la obesidad se caracteriza por el exceso de grasa en el organismo y se presenta cuando el índice de masa corporal en el adulto es mayor de 30 kg/m² según la OMS (Organización Mundial de la Salud).
Efectos del Ejercicio Físico en el tratamiento de la Obesidad:
El incremento de la actividad física nos va a permitir un aumento de:
•Gasto energético
•Estímulo de la respuesta termogénica aumentando la tasa metabólica en reposo.
•Aumento de la capacidad de movilización y oxidación de la grasa.
•Aumenta los transportadores de Glut-4 en células.
•Reduce la resistencia a la insulina.
•Mejora la capacidad cardiopulmonar (aeróbico).
•Baja la presión arterial.
•Disminuye los LDL y aumenta los HDL.
Reducción de la grasa corporal y aumento de masa magra
CONCLUSIÓN:
El resultado de la práctica del ejercicio físico y las características específicas de un programa de trabajo, nos permite aumentar el número de proteínas GLUT-4 en la MC, mejorando la sensibilidad a la insulina y reduciendo todos los factores asociados a la obesidad. Todo este proceso permite introducir la glucosa y otros nutrientes en la célula, recuperando los niveles normales de glucosa en sangre.